P.N. de los Glaciares y P.N. Torres del Paine

Posted on noviembre 25, 2016
panoramaperito

Glaciar Perito Moreno, brazos Norte y Sur. Argentina, 2016

Acabo de aterrizar de mi último viaje fotográfico. Cuando mi gente me pregunta dónde he estado, les digo que en La Patagonia, para facilitar la ubicación. Pero esta respuesta es inexacta. La Patagonia es una región muy extensa y corresponde a la práctica totalidad del cono sur de Sudamérica. Si sé que mi interlocutor conoce la zona, le digo que he estado en los Parques Nacionales de Los Glaciares y Torres del Paine. Y ambos parques pertenecen al Campo de Hielo Patagónico Sur.

Un campo de hielo es una masa de hielo continental de una cierta dimensión, formada por glaciares y ventisqueros que desembocan en un lago o en el mar. Los más importantes se ubican en los polos y en La Patagonia. En esta última región existe un enorme campo de hielo (la segunda reserva mundial de agua dulce) que se divide en dos secciones, la Norte y la Sur. El campo de hielo Patagónico Norte está situado en Chile, mientras que el Sur se reparte entre Chile y Argentina. El campo de hielo Patagónico Sur es el que incluye los glaciares más conocidos: Upsala, Viedma y Perito Moreno en el  lado argentino, y Tyndall y Grey en el lado chileno, entre muchos otros.  Ambos países crearon para su protección sendos parques nacionales, el Parque Nacional de los Glaciares en el lado argentino, y el Parque Nacional Torres del Paine, en el lado chileno.

Este destino no era un lugar desconocido para mí. Estuve ahí en otoño de 2009. Fue un viaje que combiné con el desierto de Atacama y parte del altiplano del norte de Chile: ¡un gran contraste!  Recuerdo que viajaba con una Nikon D80 y dos ópticas, un 18-200mm DX y un 12-24mm DX. Fue un viaje que disfruté mucho, con un paisaje y una meteorología con mucha miga fotográfica.

Ya he dicho en otra entrada que me gusta repetir determinados destinos. Lo hago porque, sinceramente, no tengo la capacidad de captar la esencia del lugar hasta que no lo conozco mejor. Los lugares especiales suelen  tener determinados elementos geográficos o geológicos que poseen un gran magnetismo visual y que –al menos en mí- son capaces de despertar emociones profundas. Hay lagos, cordilleras, rocas erosionadas, dunas o glaciares que atraen profundamente la mirada, de tal manera que anulan las peculiaridades del entorno. Por ejemplo, el macizo de Torres del Paine es un conjunto granítico que se eleva de golpe hasta casi los 3.000 m, con nieve perpetua en sus cimas y una corona de nubes que varía minuto a minuto por las borrascas del Pacífico impelidas sin pausa por el famoso viento patagónico. Cualquier toma, cualquier imagen de un sujeto cercano a la cámara, por muy precioso o especial que éste sea, compite estrechamente con el fondo, que no es otro que el macizo del Paine.  En este viaje, uno de mis retos fotográficos era captar los rincones más bonitos sin que el ‘todopoderoso’ macizo protagonizara masivamente la escena. En otras palabras, sabiendo que no podía ignorarlo, intentar al menos que no fuera más importante el fondo que el primer plano.

Cuernos del Paine, con su granito bicolor.

Cuernos del Paine, con su granito bicolor

Descontando los vuelos y traslados, el viaje duró 16 días: la mayor parte del tiempo lo dediqué al P.N. Torres del Paine, y estuve unos días en el P.N. Los Glaciares. Decidí llevarme dos equipos, uno de formato completo y uno APS. El de formato completo comprendía la Nikon D800, el Nikkor 16-35mm f/4, el Nikkor 28-300mm f/3.5-5.6 y el Nikkor 50mm f/1.8 AF. El equipo APS constaba de una Fujifilm XT-1, un Fujinon 10-24mm f/4 R y un Fujinon 18-135mm f/3.5-5.6 R. Aparte, me llevé filtros de densidad neutra, un degradado neutro y un polarizador. Finalmente, un trípode compacto de fibra de carbono.

Me gustaría hacer dos comentarios acerca del equipo. En primer lugar, que quede claro que amo las lentes fijas, y sobre todo las manuales, pero también soy muy práctico. No me gusta ir cargado de material en un viaje largo. Una cosa es salir de casa en tu coche, donde puedes llevarte hasta material analógico por si te apetece jugar un rato, y otra es un viaje transoceánico donde no debes facturar el equipo y en el que sólo se permiten alrededor de 10 kg de peso en cabina. Así que, contento con la nitidez, contraste y rango de mis zooms, Photoshop se encargará de corregir las distorsiones. En segundo lugar, en vez de incluir un cuerpo FX de emergencia, preferí  llevarme un equipo completo Fuji porque tenía intención de realizar un trekking de 2 días y pensé en un equipo ligero y resistente al agua. El equipo FX funcionó de maravilla -a pesar de un viento de más de 70 km/h que se empecinaba en hacer vibrar trípode y cámara- y el equipo APS respondió fantásticamente al trekking pasado por viento y lluvia. En conclusión, creo que elegí acertadamente.

El Parque Nacional de Los Glaciares argentino tiene tres grandes atractivos: el Glaciar Perito Moreno, los Glaciares Upsala, Onelli y Spegazzini, y los picos Cerro Torre y Fitz Roy.

2016peritomoreno079bis

Canal de los témpanos desde las pasarelas, Lago Argentino

El Glaciar Perito Moreno es el más visitado del mundo porque es el más accesible. Además, es el único de la zona que no retrocede por el cambio climático. En su avance hacia el Lago Argentino cada año choca por su parte central contra una lengua de tierra que lo divide en dos brazos, el norte y el sur. En dicha lengua de tierra se han construido varios kilómetros de pasarelas que proporcionan vistas cercanas o panorámicas, según la zona. Aunque la densidad de turistas es elevada (octubre es un buen mes para eludirla), las pasarelas son amplias y permiten el uso del trípode. También resulta posible navegar frente al brazo sur, e incluso realizar un minitrekking sobre el mismo glaciar con un final de” whisky on the (glaciar) rocks”. Desaconsejo ambas actividades por caras, cursis y carentes de potencial fotográfico, pero si vais con familia, querrán probarlas. Finalmente, mi recomendación es dedicarle dos o tres días, para tener distintas opciones metereológicas.

La visita a los Glaciares Upsala, Onelli y Spegazzini sólo puede realizarse mediante navegación. Si conseguís haceros con un hueco en la barandilla del barco, con un zoom podréis captar detalles del hielo, siempre que no haya témpanos y consiga acercarse lo suficiente. Y, fotográficamente, poca cosa más. Hace unos años se podía desembarcar y andar hasta la bahía Onelli, que recoge a lo ancho los témpanos del Glaciar del mismo nombre. Pero un corrimiento de tierras obligó a cancelar la actividad, que era para mí lo único interesante. En definitiva, no hice la navegación.

Laguna y Glaciar Cerro Torre, Argentina 2016

Laguna y Glaciar Cerro Torre, Argentina 2016

Para acercarse a los picos más altos de la zona, el Fitz Roy (3.405m) y el Cerro Torre (3.133m) son necesarias unas 3 horas de autobús desde El Calafate hasta El Chaltén. Desde esta última localidad salen dos senderos básicos hacia cada una de las bases de ambos picos. Hay otros recorridos de trekking y alpinismo. Sólo disponía de un día, y elegí el Cerro Torre. El sendero termina en un lago lleno de témpanos con el Glaciar Torre al fondo. Los 9 km de recorrido con pendiente suave no se hacen pesados y la meta es espectacular.

2016torrespaineresta82

P.N. Torres del Paine, Chile 2016

El Parque Nacional Torres del Paine merece una inversión de tiempo más importante, tanto por su extensión como por la fácil accesibilidad a sus diferentes rincones. Si no queremos perdernos nada, es imprescindible alquilar un auto. Yo alquilé uno durante 7 días en Puerto Natales, donde tenía mi hotel. Si uno quiere ahorrarse los 250 km diarios (entre ida y vuelta) que suponen su acceso y prefiere dormir en el parque, que prepare cartera.  Aun así, es casi imprescindible alquilar el coche para moverse por su interior y alrededores.

2016nordenskjold_10

Lago Nordenskjold, P.N. Torres del Paine

El parque está recorrido por diversas pistas sin asfaltar, aunque en buen estado y aptas para todo tipo de vehículos. También es famoso por sus senderos. El mundo excursionista se debate entre el trekking en ‘W’ de 4-5 días (el más frecuentado) y el trekking en ‘O’ ( dar la vuelta al macizo) de 7 días. Aunque son caminatas más para amantes de la bota que de la cámara, opté por salir de mi zona de confort hotel/auto y me decidí por una corta de unas 3 ½  horas  hasta el Glaciar Grey con 2 noches de pernoctación en un refugio. Pese a la muy adversa climatología, también valió la pena.

2016grey243

Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile 2016

Finalmente, y si se dispone de tiempo, es interesante explorar en coche la zona perimetral del parque. Hay paisajes espectaculares, con montes nevados y lagunas neblinosas. Una de las que descubrí fue Laguna Sofía, a unos pocos kilómetros de Puerto Natales.

2016grey039

Playa del Lago Grey, P.N. Torres del Paine, Chile 2016

Las fotografías que acompañan este texto son para ubicarse en el lugar, sin grandes pretensiones artísticas. Casi todo el mundo hace estas fotos, porque el sitio es muy de postal. Eso añade dificultad al proceso creativo, porque la belleza del lugar es de tal magnitud que parece suficiente con plasmarla tal cual es. En las imágenes de ‘último viaje’, mi obsesión era ver algo más de lo que la mayoría de gente ve en estos parques nacionales. Lo he intentado, pero no estoy muy seguro de que el magnetismo del lugar me lo haya permitido.

Nota: Mi agradecimiento a Claudio (Hostal Isla Morena, Puerto Natales) por su cálida hospitalidad. También al staff del Hostal Schilling (El Calafate) por su simpatía y eficiencia.

Leave a Reply